Por qué tu multa por conducción temeraria puede caerse
La apreciación subjetiva del agente
La temeridad (art. 77 LTSV) describe una conducción con manifiesto desprecio por la seguridad, no una simple infracción. Cuando el boletín se limita a calificarla de "temeraria" sin describir maniobras concretas, peligrosidad real y circunstancias, la motivación es insuficiente y rebatible.
La falta de prueba objetiva
La presunción de veracidad del agente no exime de aportar hechos verificables. Sin vídeo, sin medición, sin testigos ni datos del riesgo causado, una acusación tan grave puede decaer porque no basta la mera opinión del denunciante.
La diferencia con una infracción leve
Muchas conductas se denuncian como temerarias cuando en realidad encajan en una infracción grave o leve (un adelantamiento o una velocidad indebida). Reconducir la calificación reduce drásticamente la sanción económica y la pérdida de puntos.
Las consecuencias y la proporcionalidad
La sanción por temeraria conlleva multa elevada y detracción de 6 puntos, además de posible vía penal en casos graves. Si los hechos no alcanzan ese nivel de gravedad, la sanción vulnera el principio de proporcionalidad y debe ajustarse.